lunes, 21 de septiembre de 2020

El Guernica ¿una obra de arte o un símbolo antibélico? (3A)

El origen de un nombre


Haciendo una búsqueda en Google el primer resultado es “cuadro de Pablo Picasso”, en segundo lugar, aparece “bombardeo de Guernica”, y solo en tercer lugar “municipio del País Vasco”, a pesar de ser el inicio de todo.

La localidad de Guernica – o Gernika en euskera – se encuentra en la provincia de Vizcaya y bajo un roble que allí se encuentra, se reunían las Juntas Generales de Vizcaya. Dicho roble, conocido como “árbol de Guernica”, es el símbolo de las libertades del pueblo vasco.




Un trágico episodio del siglo XX estará siempre asociado a Guernica: el bombardeo de 1937, cuando en plena Guerra Civil española un ataque aéreo llevado a cabo por la aviación alemana, de acuerdo con el general Franco, arrasó el pueblo causando centenares de víctimas.



 

El arte como denuncia


Al enterarse de la noticia del bombardeo de Guernica del 26 de abril, Picasso se dispuso a realizar una pintura para inmortalizar el horror y las dimensiones de la tragedia. Para ello aprovechó en encargo que el Gobierno le había hecho meses antes: la ejecución de una gran obra para el pabellón español en la Exposición Internacional de París.

Así pintó un cuadro de grandes dimensiones (3,51×7,82), en blanco y negro, para denunciar ante el mundo la injusticia cometida contra la población civil durante la guerra. El Guernica permaneció expuesto en París desde el 25 de mayo hasta el 25 de noviembre de 1937.



Los viajes de un cuadro


Antes de establecerse definitivamente en territorio español el Guernica estuvo en diferentes galerías de Europa, incluso se organizaron exposiciones para recaudar fondos destinados al bando republicano español. El cuadro cruzó el océano y recorrió varias ciudades estadounidenses suscitando comentarios de todo tipo, tanto buenos como no tan buenos.

En 1944 la situación en la que se encontraba España y el momento complicado que atravesaba Europa, obligaron a Picasso a dejar el Guernica “por un tiempo” en el MoMa de Nueva York. El pintor pensó que allí estaría cuidado y podría volver cuando se restablecieran las libertades democráticas en el estado español.
Sin embargo, pasó más tiempo del previsto, casi 40 años, para que el Guernica pudiera instalarse en España: el 10 de septiembre de 1981 aterrizaba en Madrid para ir al Casón del Buen Retiro. Actualmente el Guernica “descansa” en el Museo Reina Sofía desde 1992 y está protegido por estrictas medidas de seguridad y conservación.



Homenajes para el 80º aniversario


Uno de los premios otorgados el pasado 29 de enero por la Fundación Sabino Arana[1] fue para el “universo simbólico” del Guernica de Picasso, por ser una “imagen en el pasado del horror y símbolo de la paz en la actualidad”, según palabras del lehendakari[2], Iñigo Urkullu.

Por su parte, y coincidiendo con los ochenta años de la creación del Guernica, el Museo Reina Sofía le dedicará una retrospectiva titulada Piedad y terror en Picasso – El camino a Guernica, que podrá visitarse desde el 5 de abril hasta el 4 de septiembre de este año.



Una guerra sin tiempo


La web del museo señala que la exposición “aborda la visión que proyectó Picasso sobre la guerra moderna – guerra desde el aire, muerte en la distancia, cuyo objetivo era la destrucción de poblaciones enteras – así como la singular iconografía de agonía, perplejidad y horror que este tipo de violencia trae consigo”.

Paloma Esteban Leal, conservadora del Centro Reina Sofía explica en una entrevista que “en Guernica no hay bombas, ni aviones, ni nada por el estilo porque no es una guerra u otra guerra, ni ésta ni aquella; es la manera en que Picasso muestra su rechazo a cualquier tipo de violencia de la guerra”.



Enlaces de interés:
Información sobre la exposición retrospectiva sobre el Guernica:www.museoreinasofia.es/exposiciones/piedad-terror-picasso
Audiovisual sobre cómo se pintó el Guernica:www.youtube.com/watch?v=JMf5Ff4BK0U

Los niños de Guernica – documental sobre el contexto histórico de 1937 y la evacuación de los niños vascos:



[1] Fundación que fomenta valores de paz y convivencia, así como la defensa de la cultura vasca.